Andres,
Tu obra me transmite cierta sensación paradójica, algo que esta allí entre un hierro candente y un hielo de aguda frialdad. Son hirientes, y a su vez no les temo, me acomodo en ellas aunque -no comodamente- algo me perturba. Si, son paradójicas. Sabes? me despedazan sin permiso mientras las contemplo sentada en un sillón que de golpe se llena de pinches, pero las dejo que lo hagan es inevitable, porque de golpe me agarran las tripas y tocan el violín con ellas.
Gino, hace tiempo quiero dejarte mi agradecimiento por tu bello comentario. Gracias. A su vez dentro de tan bella obra necesito expresarte que esta me ha dejado en silencio, e intuyo en ella energìa en potencia. Allì hay Amor. Un abrazo. Josefina
Tu obra me transmite cierta sensación paradójica, algo que esta allí entre un hierro candente y un hielo de aguda frialdad. Son hirientes, y a su vez no les temo, me acomodo en ellas aunque -no comodamente- algo me perturba. Si, son paradójicas. Sabes? me despedazan sin permiso mientras las contemplo sentada en un sillón que de golpe se llena de pinches, pero las dejo que lo hagan es inevitable, porque de golpe me agarran las tripas y tocan el violín con ellas.
Un abrazo,
Josefina
...Que belleza!...
Tu grandiosa tecnica desaparece...y entro en esa "puerta"...
Josefina
Te felicito por el sitio! las obras se ven muy bien!...