Me ha gustado mucho, Laura. La textura del primer plano, parece una extensión de la caricia. Luego, es como si el los planos más lejanos se fundieran con la pareja, ya sea con su color, ya sea con su textura.
Hay una luz que despierta el colorido que se despliega ante los ojos, a manera de manchas que se confabulan en una imagen potente, bella, e incluso con un poco de drama.
Quisiera sentir la soledad, más es el juego de sombras lo que me lo niega y me la vida de que hay más.
Este retrato me encanta. Serán los colores, el balance de ellos, la expresión que lograste capturar, esa infancia que incluso se destila en el gesto de la mano..., no sé... me gusta muchísimo.
Quisiera sentir la soledad, más es el juego de sombras lo que me lo niega y me la vida de que hay más.
Muy bueno...
Me fascina este ambiente muy a lo Pedro Páramo... sobre el oleaje de las pinceladas, y un sol que no deja de brillar.
Felicidades.