Hermosas obras nacidas del inconsciente que se plasman en la tela, me gusta mucho tu obra....es muy rica....
Castro
ALMUDENA PINTADO
Una Obra con una sensibilidad maravillosa. Creada y elaborada con una delizadeza desmesurada, cada detalle, forma y color aplicado, forman un conjunto armonioso. En ella se puede apreciar la busqueda por la perfección del artista.
Enhorabuena por tan bella Obra y por compartirla.
Almudena
Jorge Enrique Igua Martínez
una obra muy completa, excelente manejo del color y composicion,muy buen manejo del trazo, felicitaciones, obras muy interesantes de admirar.
JORGE ERNESTO IBAÑEZ VERGARACrítica
El arte de imaginar sólo florece en libertad, la libertad excelsa existe sólo en el universo de los sueños, los sueños son una experiencia apasionante, soñar despierto se mece entre lo bello por vivir y la ilusión por imaginar, si el mundo fuera obvio, el arte no existiría.
“El vuelo del alazán” es una obra interesante y bella, donde Arnold Quintero se vuelca en el desarrollo de la idea, siempre fiel a su estilo, dejando detalles de su propia identidad.
En esta obra, el alazán cruza en su vuelo un espacio que se abre entre siete burbujas transparentes que flotan en el aire formando un anillo que gravita circundando como si fuera un espacio planetario alrededor de un caballo en pleno salto, un vuelo existencial con atisbos de libertad, donde las deshabitadas arquitecturas futuristas parecen un coliseo artificiosamente articulado para atar la idea, sobre el cual el equino huye en su salto de sus ataduras evitando el contacto con lo intrincado de su laberinto.
Obra que fluye en un onirismo que acompasa su contenido con un hiperrealismo surrealista, donde el pintor hace cohabitar la exquisitez de su talento con sus excelentes dotes, una pincelada prodigiosa, una técnica depurada en el dibujo y en la aplicación del óleo; a todo ello habría que sumarle además una sublime capacidad de inventiva e imaginación.
En la composición el cielo y las nubes le dan un aire de infinitud, una dimensión mucho más amplia a la rigidez que la obra aparenta a primera vista; el caballo acerca a la mirada del espectador su destreza para que la observación intime con la belleza de su vuelo, que se abre paso en medio de estructuras y elementos, como los conos y las bolas transparentes que son parte de su iconografía del pintor, y que le dan ese halo de misterio que toda obra necesita.
Un universo surrealista que el pintor domina, dejando que su imaginación le devuelva al terreno de su talento para que nos regale obras generosas y bellas.
Cecilia Aguayo
Arnold: Me impacta tu obra por la excelente comunión entre el hiperrealismo y el sentido onírico que logras. Te felicito
hernando nossa cuadros
LA CREACION NO DEJA DE SER ESPONTANEA NI PLENA DE ARTIFICIOS ESTERICOS NI MISTICOS, LA PROYECCION DE UN INTENSO DIALOGO CON LA FORMA Y EL VOLUMEN, TRATAN, DE SALTAR SOBRE CONCEPTOS UN TANTO DISCOLOS ,PERO, CON UN CONTENIDO INMATERIAL QUE PRETENDEN DESMITFICAR UNA IDEA CON UN TENUE MATIZ DE INDIFERENCIA ANTE EL ESPECTADOR QUE NO LOGRA ENCAMINAR EL CONCEPTO QUE QUIERE MOSTRAR LA OBRA.POR ELLO NO HAY UN REFERENTE COMO TITULO QUE LLEVE A UNA IDEA PRECONCEVIDA. EN ESTA OBRA HABRIA QUE DECIR "CENTAUROS INDOMABLES DECIENDEN AL LIENZO Y DE INCOGNITAS ,UN RIO SE MIRA ALLI CORRER"H.Nossa-artista ingenuo-Colombia.
Castro
Enhorabuena por tan bella Obra y por compartirla.
Almudena
“El vuelo del alazán” es una obra interesante y bella, donde Arnold Quintero se vuelca en el desarrollo de la idea, siempre fiel a su estilo, dejando detalles de su propia identidad.
En esta obra, el alazán cruza en su vuelo un espacio que se abre entre siete burbujas transparentes que flotan en el aire formando un anillo que gravita circundando como si fuera un espacio planetario alrededor de un caballo en pleno salto, un vuelo existencial con atisbos de libertad, donde las deshabitadas arquitecturas futuristas parecen un coliseo artificiosamente articulado para atar la idea, sobre el cual el equino huye en su salto de sus ataduras evitando el contacto con lo intrincado de su laberinto.
Obra que fluye en un onirismo que acompasa su contenido con un hiperrealismo surrealista, donde el pintor hace cohabitar la exquisitez de su talento con sus excelentes dotes, una pincelada prodigiosa, una técnica depurada en el dibujo y en la aplicación del óleo; a todo ello habría que sumarle además una sublime capacidad de inventiva e imaginación.
En la composición el cielo y las nubes le dan un aire de infinitud, una dimensión mucho más amplia a la rigidez que la obra aparenta a primera vista; el caballo acerca a la mirada del espectador su destreza para que la observación intime con la belleza de su vuelo, que se abre paso en medio de estructuras y elementos, como los conos y las bolas transparentes que son parte de su iconografía del pintor, y que le dan ese halo de misterio que toda obra necesita.
Un universo surrealista que el pintor domina, dejando que su imaginación le devuelva al terreno de su talento para que nos regale obras generosas y bellas.