Gracias por tus comentarios
El simbolismo de esta foto es
inexplicable en palabras
Abrazos
Rufi Garcia Nadal
Un realismo simbolico captado magnificamente,siendo de donde eres entiendo y comprendo esta magnifica fotografía,no hace falta tener mucha memoría,el pasado es todavía muy reciente.Mis felicitaciones por la forma de transmitir con tanta calidad y estilo.
Pons Tello
De repente, el objeto cotidiano adquiere una nueva visualización, un nuevo significado.
La luz plomiza del cielo nublado, la silueta dramática del alambre de espino, sugieren la presencia de un mártir en un altar inesperado.
Asistimos a una escena casi sagrada, donde el fotográfo ha sabido captar con esencialidad el momento único e irrepetible.
Se rompen las barreras de la percepción. Lo imaginativo surge para conceder oportunidades renovadas a nuestros sentidos.
Un contraluz metafísico se convierte en símbolo. Símbolo de dolor que la memoria no quiere olvidar.
MARTIN PEREZ IRUSTA
Gracias por tu comentario Luciano, éste me ha permitido conocer tu trabajo.
Esta fotografía, aparentemente simple, está cargada de musicalidad según mi punto de vista.
Me ha encantado.
Un saludo, y gracias nuevamente
gustavo zuritz
Hola Lucho! Buenisima la serie (tiene mucho clima), me encantó este claroscuro de puas impotentes por querer atrapar el aire. Espero seguir viendo más trabajos!
Un abrazo
Gustavo
El simbolismo de esta foto es
inexplicable en palabras
Abrazos
La luz plomiza del cielo nublado, la silueta dramática del alambre de espino, sugieren la presencia de un mártir en un altar inesperado.
Asistimos a una escena casi sagrada, donde el fotográfo ha sabido captar con esencialidad el momento único e irrepetible.
Se rompen las barreras de la percepción. Lo imaginativo surge para conceder oportunidades renovadas a nuestros sentidos.
Un contraluz metafísico se convierte en símbolo. Símbolo de dolor que la memoria no quiere olvidar.
Esta fotografía, aparentemente simple, está cargada de musicalidad según mi punto de vista.
Me ha encantado.
Un saludo, y gracias nuevamente
Un abrazo
Gustavo