Hola CECILIA.Tienes una obra magnífica que le permite a uno recrearse en ella detenidamente para ver según su propia imaginación.Es una pintura de una dinámica óptica excepcional.Felicidades
Rodolfo Cortes
Oye muy buen trabajo me gusta la interaccion vigoroza de las figuras, que bien!
MARIA DOLORES REBULL
Hola Cecilia, me encanta la manera de expresarte y contarnos una historia. Empleas simbolos, formas y colores para llegar a sacar de tu interior un mundo que va más allá del ser. Felicitaciones y hasta pronto, Funcionari
Gregorio Vigil-Escalera AlonsoCrítica
La obra de esta artista ilustra lo que fue una innovadora tendencia plástica a partir de principios del siglo XX, el cubismo, pero que tuvo su continuación (con distintas premisas) y simultaneidad en pintores como Klee, Miró, Kandinsky, este último en sus primeros inicios del abstracto.
Ella asimila y trata de integrar estas propuestas estéticas en una única dirección -fuerte colorido, formas fracturadas, geometrizadas- y con una fuerte densidad, no hay espacio para el descanso y la relajación.
El resultado, siéndonos tan familiar, no deja de impactarnos por su fulgurantes exposición y composición y por el atrayente mundo de claves, signos (ella misma, con gran acierto, los llama jeroglíficos), que penetra en nuestra retina y nos induce a disfrutarlos y desentrañarlos. En definitiva, se trata de que nuestra mirada se persuada de que detrás de nuestra visión de la realidad inmediata hay otra subyacente, que es la que la que da forma y estructura a aquélla.
Sin embargo, esta proyección también introduce elementos de lectura fácil y cómoda, muy superficiales, que deben ser motivo de revisión y transformación, con el fin de dotar a este trabajo de una mayor consistencia.
Carlos SalvadorCrítica
Un jeroglífico apasionante lleno de vida a mi ver urbana, sensación de agobio y locura, Otro día nos relajará su visión, que puede ser variante según se vea en cada momento, Uno pude ver en un solo cuadro una buena trayectoria, una buena técnica y una buena artista. Espero nos sorprenda con más obras.
Ella asimila y trata de integrar estas propuestas estéticas en una única dirección -fuerte colorido, formas fracturadas, geometrizadas- y con una fuerte densidad, no hay espacio para el descanso y la relajación.
El resultado, siéndonos tan familiar, no deja de impactarnos por su fulgurantes exposición y composición y por el atrayente mundo de claves, signos (ella misma, con gran acierto, los llama jeroglíficos), que penetra en nuestra retina y nos induce a disfrutarlos y desentrañarlos. En definitiva, se trata de que nuestra mirada se persuada de que detrás de nuestra visión de la realidad inmediata hay otra subyacente, que es la que la que da forma y estructura a aquélla.
Sin embargo, esta proyección también introduce elementos de lectura fácil y cómoda, muy superficiales, que deben ser motivo de revisión y transformación, con el fin de dotar a este trabajo de una mayor consistencia.