que gratificante es anhelar ese abrazo, cuando ya no tenemos la satisfaccion de sentir otros abrazos como uno que nos llene ese gran vacio en que nos sentimos a cada momento, el gran abrazo que esperamos a veces y no sabemos cuando llegara, solo lo queremos como se quiere nuestros propios deseos, y nuestra propia consciencia de nosotros mismos.
JORGE ERNESTO IBAÑEZ VERGARACrítica
El abrazo del perdón, de la fraternidad, del adiós, del abandono, del compromiso después del enfado, ¿Qué nos dice este abrazo?
Esas manos largas, rostro serio, mirada ausente, perdida, personaje vagando en sus pensamientos; manos que alargan el ritual en unos brazos famélicos, peleados con la forma; es evidente que se escatima el sentimiento en una mano al revés hecha adrede para representar el abrazo no fraterno, una lucha interna reflejada en la expresión. La actitud del abrazo dice mucho del estado de ánimo de los protagonistas.
La obra de Carlos Blanco no surge de nociones preconcebidas, su trabajo es espontáneo y diáfano, siguiendo su impulso, aupado en una capacidad creadora fértil, donde una pincelada en plena libertad, alarga el trazo siguiendo el esbozo del dibujo, encontrando la representación buscada en la idea que se tiñe de colores frescos, con la frescura de su juventud, impronta que aviva a su imaginación a una creación sin linderos ni atajos.
Su pintura se va fraguando en la inquieta necesidad de capturar en el lienzo la sensación de un sentimiento, una emoción que se va generando poco a poco con la aplicación de capas tenues y transparentes de óleo, prescindiendo de pinceladas toscas opta por la huella sutil, diáfana y limpia, que resulta luminosa en la expresión, logrando una composición original, ligera, lejos de solemnidades artificiosas.
El abrazo de Carlos Blanco, es una obra que va más allá de la mera representación de la imagen, permite abordar el tema dentro una recreación expresionista, un impulso representativo, donde queda reflejado el gesto, la expresión del sentimiento contenido en el hecho mismo del abrazo, en la actitud de los seres representados, expresionismo con pequeños matices caricaturizados, irónicos, en la fuerza de la representación, destellos avivadores que logran eficacia estética en la composición
Seguramente este pintor nos seguirá sorprendiendo con creaciones que ya tienen originalidad y denotan un oficio tempranamente cultivado.
Enhorabuena.
Ana María armada
En este abrazo puedo ver que la actitud de ella por la posición de sus manos, es de entrega, en cambio en él veo un rostro atormentado, que con la mano que tiene sobre la cabeza la atrae buscando contacto, pero con la otra parece buscar algo mas allá, quizá ese abrazo no sea suficiente y esté buscando algo más o no quiera entregarse totalmente. No puedo dejar de ver esa mano buscando algo.
Gregorio Vigil-Escalera AlonsoCrítica
A partir de Alberti, en el siglo XV, los teóricos de la pintura intentaron codificar los modos en que las figuras en la composición podían ayudar a expresar el significado total de una imagen pictórica reflejando sus sentimientos particulares. Leonardo y muchos otros, hasta el académico francés Charles Le Brun a finales del siglo XVII, dedicaron ímprobos esfuerzos a reflexionar sobre la cuestión de la expresión facial, los signos externos que señalan los movimientos del alma, haciendo visibles los efectos de la pasión.
Traigo a colación esta introducción a cuenta de esta magnífica obra de Carlos Blanco, cuya expresión no está referida a significados sino a sentimientos.
Pero quizás lo primero que tenemos que apreciar es el orden compositivo, su centralidad y a partir de ella, girando, el mundo muy propio de él, el que crea a partir de la curva, de la órbita, del círculo, de la espiral y la vuelta, hasta hacer fluir los símbolos icónicos de las emociones, ésas que reflejan soledad, tristeza, amor y muerte. No hay rectas, destrurían el marco conceptual sobre el que se construye la iconografía. Huye de lo convencional de la belleza, de arquetipos, de las perfecciones inmaculadas, para mostrarnos, igual que Picasso, que nuestra naturaleza ha nacido con signos de vejez y extinción, y por eso, su belleza se encuentra en el rostro de su propia fragilidad y miseria.
Pintura del tiempo del fin sobre el tiempo de la angustia. Es nuestro retrato y un momento perenne de nuestra historia plástica queda grabado. ¿Serán nuestro odio a la mortalidad?
Fascinante.
Mirta Benavente
!!!Que obras tan copadas!!! Inquietud y angustia representada con tanto encanto que humaniza profundamente estos seres. Buenisimo.
Fernando Jaque
Hola Carlos soy Fernando y me gustan tus obras pues tienen misterio y presencia y los colores tierra y frios como el azul me encantan viejo..sigue adalante
Fernando Jaque Artista Visual
NUVU JABOIS
Esta obra me ha causado una ansiedad increíble, una sensación de lo inebitable, como un abrazo vacío, irreal, perdido; incosolable e imposible.
Me encanta. ¿Podrías decirnos algo más de él?
MONIKA GRYGIER FARRES
Me encanta la diversidad de formas y tecnicas.Tu capacidad creativa es ASOMBROSA.
Esas manos largas, rostro serio, mirada ausente, perdida, personaje vagando en sus pensamientos; manos que alargan el ritual en unos brazos famélicos, peleados con la forma; es evidente que se escatima el sentimiento en una mano al revés hecha adrede para representar el abrazo no fraterno, una lucha interna reflejada en la expresión. La actitud del abrazo dice mucho del estado de ánimo de los protagonistas.
La obra de Carlos Blanco no surge de nociones preconcebidas, su trabajo es espontáneo y diáfano, siguiendo su impulso, aupado en una capacidad creadora fértil, donde una pincelada en plena libertad, alarga el trazo siguiendo el esbozo del dibujo, encontrando la representación buscada en la idea que se tiñe de colores frescos, con la frescura de su juventud, impronta que aviva a su imaginación a una creación sin linderos ni atajos.
Su pintura se va fraguando en la inquieta necesidad de capturar en el lienzo la sensación de un sentimiento, una emoción que se va generando poco a poco con la aplicación de capas tenues y transparentes de óleo, prescindiendo de pinceladas toscas opta por la huella sutil, diáfana y limpia, que resulta luminosa en la expresión, logrando una composición original, ligera, lejos de solemnidades artificiosas.
El abrazo de Carlos Blanco, es una obra que va más allá de la mera representación de la imagen, permite abordar el tema dentro una recreación expresionista, un impulso representativo, donde queda reflejado el gesto, la expresión del sentimiento contenido en el hecho mismo del abrazo, en la actitud de los seres representados, expresionismo con pequeños matices caricaturizados, irónicos, en la fuerza de la representación, destellos avivadores que logran eficacia estética en la composición
Seguramente este pintor nos seguirá sorprendiendo con creaciones que ya tienen originalidad y denotan un oficio tempranamente cultivado.
Enhorabuena.
Traigo a colación esta introducción a cuenta de esta magnífica obra de Carlos Blanco, cuya expresión no está referida a significados sino a sentimientos.
Pero quizás lo primero que tenemos que apreciar es el orden compositivo, su centralidad y a partir de ella, girando, el mundo muy propio de él, el que crea a partir de la curva, de la órbita, del círculo, de la espiral y la vuelta, hasta hacer fluir los símbolos icónicos de las emociones, ésas que reflejan soledad, tristeza, amor y muerte. No hay rectas, destrurían el marco conceptual sobre el que se construye la iconografía. Huye de lo convencional de la belleza, de arquetipos, de las perfecciones inmaculadas, para mostrarnos, igual que Picasso, que nuestra naturaleza ha nacido con signos de vejez y extinción, y por eso, su belleza se encuentra en el rostro de su propia fragilidad y miseria.
Pintura del tiempo del fin sobre el tiempo de la angustia. Es nuestro retrato y un momento perenne de nuestra historia plástica queda grabado. ¿Serán nuestro odio a la mortalidad?
Fascinante.
Fernando Jaque Artista Visual
Me encanta. ¿Podrías decirnos algo más de él?