Intuyo, por alguna de tus obras, que compartimos gustos. Creo que no me equivoco si afirmo que te gusta Oswaldo Guayasamin, ya que percibo cierta influencia. En cuanto a esta obra me ha ocurrido algo que se podría llamar un "encuentro". Las obras en las que ahora trabajo no son como las que tengo en esta web, han evolucionado a algo semejante a esta creación tuya. Me has ayudado a ganar unos metros en el camino de búsqueda que estoy realizando ya que tu obra me ha inpirado múltiples imágenes nuevas. Fantástica la gama cromática elegida y determinante la zona iluminada del cuadro en la que parece que alguien va a aparecer en cualquier momento.
Un saludo.
Marta Hoya
Exelente!!!!no es facil expresar tanto sentimiento a traves de una obra, te felicito!!!!!!! Marta Hoya
arvid rostrom trujillo
Linda composicion,me gusta el tratamiento y el color .
Felicidades.
Arvid
Norma Pantolini
SIMPLEMENTE ME ENCANTA LA OBRA , EL JUEGO DE FRIOS Y CALIDOS SOBRE EL CUERPO HUMANO Y LA LUZ QUE MARCA LA SALIDA DEL ENCIERRO .¡MUY BUENA OBRA¡
ANA PÉREZ MORENO
¡Volar sin alas, cuando,
el alma reposa cansada¡
Intenso momento,
retorcerse por dentro,
quedarse sin aliento,
en busca del tiempo.
Acariciar la noche,
extasiarse con derroche.
El cuerpo abandona,
el alma intensa corona.
Vivir con arrojo,
cuando todo se torna rojo.
Sentir el momento,
cuando el futuro es incierto,
transido en el abismo,
siendo siempre tú mismo.
Ser sol cuando a salido la luna,
inmensa fortuna.
Camino errante,
camino escondido,
el que has elegido.
Con los ojos cerrados,
atrapar luciernagas abrazados,
con solo escuchar tus latidos.
¡Volar sin alas, cuando,
el alma reposa cansada¡
Sabes que me costo elegir, porque todas tus obras se merecen mi enhorabuena.Besos...
Yunia Katherine Villamizar Portilla
Es una obra muy buena, tien un manejo del color muy adecuado para la expresibidad de pintura, lo que mas me gusta es como sus brazos se aferran al cuerpo, es algo melacolica pero a la vez se puede ver una luz que le da un equibrio a la expresión de la pintura
Marcos Oliva
La cromática y lo manejo de la luz en esa obra es lo que más me impresiona tal la maestria con que su autor envolvió la figura que en ella se encuentra, escondiendo una visión meramente exterior y resaltando por encima de todo un viaje interior dentro de suyo personaje.
Saludos
M. Oliva
julia m. telloCrítica
Prisionero queda el instante en el que el alma llora a grito ahogado, en su jaula desconsolada y solitaria; apesadumbrado río de impotencia y decadencia en sus lagrimas, sostenido dolor acuña sin piedad su voluntad, alma perdida en los lúgubres pantanos del desconsuelo en un cuerpo que no soporta el lastre de su peso.
Orozco manifiesta en una pintura el cuadro descarnado de un tema muy profano para la sensibilidad del espectador, directo estupor en la flagrante intención de no disimular un estado de animo muy conocido por todos, mezquino conjunto poético en la dramaturgia más pura.
Su personaje incoherente en el baile de lo estético, simple, descuidado pero respetuosamente metafórico y muy bien logrado el arquetipo de un semblante triste y desolado; ostenta la creatividad en la seducción a la mirada del corazón caritativo y piadoso que encuentra nobleza en este humanoide fútil. Su desnudez roñosa en colorido recuerda a la pobreza, al abandono, al despojo lánguido de un encierro tortuoso y abrumador.
Congela en un escenario frió el devenir de un enclave emocional, saturando la atmósfera del perfume trágico de la esencia humana, detallando con certeza la derrota mas prohibida, cortejando la valía de estados anímicos que intentamos desarraigar de nuestro fortín quimérico. Solo este personaje puede ver lo que hay mas allá de su esquina protectora, solo él puede buscar su salvación en el entorno de su territorio obstaculizado vehementemente por su abstracción.
Este artista sella su obra con la originalidad, abre la puerta a un mundo en el que no sopesa lo estilizado de las formas ni colores, soluciona el argumento pictórico de manera artesanal sin descuidar el expresionismo moderno, madura el antojo de una pintura bien realizada, destaca la importancia de las artes cuando hoy por hoy se engendran oleos de manera competitiva en un mercado valorado ya no por lo visual sino por lo técnico y comercial, origina un llamado a la compasión, a la nobleza, al despego de razones insustanciales de los tiempos modernos, instaura un denominador común en el espectador haciendo que fluya la reflexión e intercala un suave murmullo de conexión entre la desventura y la belleza.
Su pintura me recuerda a los días grises de lluvia, al fallecimiento de la tenue luz de una vela, al llanto desconsolado de un descalzo niño triste, a la soledad de un Quijote en su mundo de ilusión; desmorona con su pincel el laberinto de mi corazón permitiéndome revivir momentos de mi vida que están ahí presos, sombríos, pero que son parte de mí y siempre lo serán, haciéndome aceptarlos como son.
Felicito a Hermel por su cruzada y le deseo mucha suerte en ella, en mi ha llegado su mensaje...
Sara Diciero
Obra cuyo contenido es muy fuerte y genera tristeza y deseos de amparar a ese ser angustiado aunque al fondo se distingue la luz de la esperanza!
Manuel Mata Gil 924ArteCrítica
Sin pala,pico,martillo y cincel.Hermel con un solo pincel sintetiza abriendo una ventana de 81x65,mostrando la representación plástica del proceso mental de la abstración,como una cabidad de espacios con muros y paredes maestras en el que el hombre se resguarda de si mismo.Nuevamente nos encontramos un momento de soledad emocional e intimidad intelectual.En el que el artista nos invita a concentrarnos en la totalidad de la obra.
Para mi ese espacio bañado de luz sería el momento en el que tomamos conciencia y reaccionamos ante los estimulos del día a día.La alfombra o suelo naranja tiene mucho de asfalto.El hombre en su desnudez no se encuentra cómodo le falta el estar en contacto con esa naturaleza,ese orden que impera por encima de su voluntad.Hermel en línea extrae y nos muetra nada más una dimensión hermética pero a la vez nos deja sentir la profundidad de la mente como una caja entreabierta con colores bañados de vida y serenidad.
Verde que te quiero verde,es el momento en el que todos los artistas nos estrujamos nuestras ideas y sentimientos para parirlas en nuestra soledad y plasmarla en la materia más próxima.
Ojo Esperanza de que algún día alguien se abstraiga y se siente con esta PERSONA,sin importar el tiempo y todo aquello establecido que nos ata y empobrece.
Atentamente
Manuel Mata
Horacio Santamaria Villamizar
Esta obra trasmite un profundo sentimiento.Me gusta.
arnold quintero salazar
Impresionante desligue de habilidad en la cromática utilizando tan solo pocos colores, destreza en la profundidad explicita que manifiesta, una gama inmensa de emociones en la caracreterización de un complejo tema.
Inspira mucha confianza al espectador cuando con sus escuetas figuras sin rostro caracteriza de forma coherente la sensación de desnudez de un alma humana - en toda la extensión de la palabra - satisfaciendo de manera impulsiva la saciedad de una plástica bien hecha.
hermel orozco es un expresionista maduro.
Saludos.
Froilán León Orozco...
Hermel eres un pedazo de artista y espero que sigas asi que te puedo deicir que tus obras no digan .SUERTE. León Orozco.
dumitru felciuc
Hermel utiliza la metáfora para cuajar en esta obra lo espontáneo del ser humano como tal, seduce con sus mezquinos colores haciendo evidente su plástica personal, detallándonos emociones que muchos preferimos dejarlas muy escondida a la vista del critico y sentenciador ojo de la sociedad, sin ambigüedades redacta un despliegue de formas simples y detallistas del mundo personal de la unidad humana.
El expresionismo de dilata mucho mas con su espátulado, haciéndonos reconsiderar la perspectiva global de un mundo más amplio en la plástica.
felicidades
walter Felix
Este cuadro me recuerda a los momentos más bajos que cada uno experimenta en la vida, es la intimidad verdadera reflejada en un personaje sombrío.
El pintor no se detiene en detalles superfluos como las formas o géneros, acuña con destreza un pesar melancólico del alma.
Me gusta tu pintura hermel y gracias por reparar en la mía.
Luz Marietta Gálvez AlarcónCrítica
Todo es intrascendente ante el dolor, más si éste viene del alma. Todo parece desaparecer ante la expresión humana; por ella se sacrifican los valores estéticos.
Hermel Orozco, para dar intención y fuerza a su pintura, recurre en esta obra a la manifestación dramática, en la que el individuo parece herido por la tragedia. Aquella que viene de la soledad y el abandono. Pretende catalizar, con inédita fuerza expresiva la angustia y la tensión, el sentido amargo de la desesperación. Estructura su obra sustentándola en sensaciones, en emociones, olvidándose de los detalles, despojándose de lo superficial, siendo austero en lo estético.
Su paleta aunque corta es de gran belleza, la gama cromática, en apariencia contenida y en realidad riquísima, se basa en variaciones de verdes, azules, y ocres, que contribuyen a darle una gran fuerza creadora al cuadro.
Pretende sensibilizar, buscar una reacción en el espectador y lo consigue. Nos preguntamos, qué le pasa a su personaje, qué busca, de qué huye, por qué se abraza a sí mismo, por qué ignora que cerca de él está la luz, esa luz que no consigue ver por estar abstraído en sus pensamientos, en sus dudas, en sus miedos, en sus emociones, las mismas que con mucha habilidad nos las transmite, recreando un estado de ánimo en su desnudez más pura.
Prejuzgar la técnica, la configuración o la perfección de los elementos, es inútil, el sentimiento es avasallador, arrolla a la mirada, que no hay formas, ni estética que recree mejor una emoción que el mismo sentimiento.
Felicitaciones a este pintor de emociones que pinta con el corazón, para encontrar arte donde es difícil reparar, donde todos pasan de largo.
JORGE ERNESTO IBAÑEZ VERGARACrítica
Hermel Orozco en esta ocasión, como si fuera un escultor de emociones ha ido plano a plano tamizando con su espátula el volumen, separando con maestría el vacío de las formas, para dejarnos la sensación de haber esculpido un sentimiento, una escultura en el lienzo, que hay que palpar con la imaginación mientras se recrea la mirada.
Esta obra despojada del artificio, de lo superfluo, no nos distrae con cantidad de elementos innecesarios, vasta una habitación vacía que le presta al personaje un rincón para hacer un ovillo su desnudez, para aislarse de lo exterior, para abstraerse en su mundo, en una actitud ensimismada de aflicción, o quizá retrotrayendo su fuero interno a su mundo primitivo, germinal, de ahí, que busca la posición fetal, para encontrarse así mismo, volviendo al origen, a la postura inicial en la que estamos cuando nacemos, para ordenar el laberinto al que le han conducido sus pensamientos, sus pesares y sus tormentos.
La destreza en el manejo de los elementos nos revela que el pintor tiene oficio, de ahí, que atrapa sin tanta parafernalia un estado de ánimo con tres colores; pero acapara nuestra atención la atmósfera en la que el personaje ancla su mundo, no dejando indiferente al espectador el hecho de estar sentado en el suelo cabizbajo, atrapado en su tristeza, sus preocupaciones y su vergüenza, abstraído del entorno, que no repara que su refugio, la habitación que le sirve de universo espacial, tiene una salida que está a mano, con una luz que se ofrece, recreando el verde esperanza, el esplendor del amarillo oro y la paz en el azul celeste, colores que resplandecen ajenos a su mirada.
Felicitaciones al pintor por su excelente trabajo, exhortándole que siga haciendo florecer en su pincel lo esencial, las emociones del ser humano.
Pepi Vegas
Sabes amigo? así estamos antes de nacer. Qizás por eso recurrimos en ocasiones a pintarlo, es un sentimiento que tú has plasmado maravillosamente en esta obra.
Al menos nos queda siempre la esperanza de una puerta a la luz...
Expresionismo puro y duro.
Gregorio Vigil-Escalera AlonsoCrítica
Artista versátil y sutil, Orozco introduce el espacio como la medida de nuestra angustia, de nuestra limitación; la geometría desnuda se hace omnipresente, es el gran hermano que metafóricamente se convierte en la duda que nos tortura. Por eso los ámbitos donde desnudos tratamos de cubrirnos, tapar nuestro rostro, tienen esa luz que nos ciega.
Es un pintor que a través de estas representaciones donde un ser desvestido y de longitud escueta se esconde, camina en silencio, etc., en universos vacíos, nos quiere desvelar la indigencia, el terror y la soledad a la que se ve sometida la naturaleza humana.
Las gamas cromáticas modelan esa dramaturgia hasta imprimirle la fuerza necesaria para dotar a la imagen de su auténtica medida y dimensión, pues ese color y esa luz forman parte del caleidoscopio que se cierne sobre la tierra que es origen y vivencia de estos seres o, mejor, de este arquetipo de humanidad.
Obra en su conjunto muy interesante, alejada de los cánones estéticos expresionista europeos, pero que ofrece una singularidad en un medio en el que esta temática no se aborda bajo estos planteamientos. Y al mismo tiempo revela serenidad y equilibrio, no desmesura. Nos llega de puntillas, en silencio, pero al final nos deja su reflexión en la mirada con la que no dejará de evocarla.
Un saludo.
Felicidades.
Arvid
el alma reposa cansada¡
Intenso momento,
retorcerse por dentro,
quedarse sin aliento,
en busca del tiempo.
Acariciar la noche,
extasiarse con derroche.
El cuerpo abandona,
el alma intensa corona.
Vivir con arrojo,
cuando todo se torna rojo.
Sentir el momento,
cuando el futuro es incierto,
transido en el abismo,
siendo siempre tú mismo.
Ser sol cuando a salido la luna,
inmensa fortuna.
Camino errante,
camino escondido,
el que has elegido.
Con los ojos cerrados,
atrapar luciernagas abrazados,
con solo escuchar tus latidos.
¡Volar sin alas, cuando,
el alma reposa cansada¡
Sabes que me costo elegir, porque todas tus obras se merecen mi enhorabuena.Besos...
Saludos
M. Oliva
Orozco manifiesta en una pintura el cuadro descarnado de un tema muy profano para la sensibilidad del espectador, directo estupor en la flagrante intención de no disimular un estado de animo muy conocido por todos, mezquino conjunto poético en la dramaturgia más pura.
Su personaje incoherente en el baile de lo estético, simple, descuidado pero respetuosamente metafórico y muy bien logrado el arquetipo de un semblante triste y desolado; ostenta la creatividad en la seducción a la mirada del corazón caritativo y piadoso que encuentra nobleza en este humanoide fútil. Su desnudez roñosa en colorido recuerda a la pobreza, al abandono, al despojo lánguido de un encierro tortuoso y abrumador.
Congela en un escenario frió el devenir de un enclave emocional, saturando la atmósfera del perfume trágico de la esencia humana, detallando con certeza la derrota mas prohibida, cortejando la valía de estados anímicos que intentamos desarraigar de nuestro fortín quimérico. Solo este personaje puede ver lo que hay mas allá de su esquina protectora, solo él puede buscar su salvación en el entorno de su territorio obstaculizado vehementemente por su abstracción.
Este artista sella su obra con la originalidad, abre la puerta a un mundo en el que no sopesa lo estilizado de las formas ni colores, soluciona el argumento pictórico de manera artesanal sin descuidar el expresionismo moderno, madura el antojo de una pintura bien realizada, destaca la importancia de las artes cuando hoy por hoy se engendran oleos de manera competitiva en un mercado valorado ya no por lo visual sino por lo técnico y comercial, origina un llamado a la compasión, a la nobleza, al despego de razones insustanciales de los tiempos modernos, instaura un denominador común en el espectador haciendo que fluya la reflexión e intercala un suave murmullo de conexión entre la desventura y la belleza.
Su pintura me recuerda a los días grises de lluvia, al fallecimiento de la tenue luz de una vela, al llanto desconsolado de un descalzo niño triste, a la soledad de un Quijote en su mundo de ilusión; desmorona con su pincel el laberinto de mi corazón permitiéndome revivir momentos de mi vida que están ahí presos, sombríos, pero que son parte de mí y siempre lo serán, haciéndome aceptarlos como son.
Felicito a Hermel por su cruzada y le deseo mucha suerte en ella, en mi ha llegado su mensaje...
Para mi ese espacio bañado de luz sería el momento en el que tomamos conciencia y reaccionamos ante los estimulos del día a día.La alfombra o suelo naranja tiene mucho de asfalto.El hombre en su desnudez no se encuentra cómodo le falta el estar en contacto con esa naturaleza,ese orden que impera por encima de su voluntad.Hermel en línea extrae y nos muetra nada más una dimensión hermética pero a la vez nos deja sentir la profundidad de la mente como una caja entreabierta con colores bañados de vida y serenidad.
Verde que te quiero verde,es el momento en el que todos los artistas nos estrujamos nuestras ideas y sentimientos para parirlas en nuestra soledad y plasmarla en la materia más próxima.
Ojo Esperanza de que algún día alguien se abstraiga y se siente con esta PERSONA,sin importar el tiempo y todo aquello establecido que nos ata y empobrece.
Atentamente
Manuel Mata
Inspira mucha confianza al espectador cuando con sus escuetas figuras sin rostro caracteriza de forma coherente la sensación de desnudez de un alma humana - en toda la extensión de la palabra - satisfaciendo de manera impulsiva la saciedad de una plástica bien hecha.
hermel orozco es un expresionista maduro.
Saludos.
El expresionismo de dilata mucho mas con su espátulado, haciéndonos reconsiderar la perspectiva global de un mundo más amplio en la plástica.
felicidades
El pintor no se detiene en detalles superfluos como las formas o géneros, acuña con destreza un pesar melancólico del alma.
Me gusta tu pintura hermel y gracias por reparar en la mía.
Hermel Orozco, para dar intención y fuerza a su pintura, recurre en esta obra a la manifestación dramática, en la que el individuo parece herido por la tragedia. Aquella que viene de la soledad y el abandono. Pretende catalizar, con inédita fuerza expresiva la angustia y la tensión, el sentido amargo de la desesperación. Estructura su obra sustentándola en sensaciones, en emociones, olvidándose de los detalles, despojándose de lo superficial, siendo austero en lo estético.
Su paleta aunque corta es de gran belleza, la gama cromática, en apariencia contenida y en realidad riquísima, se basa en variaciones de verdes, azules, y ocres, que contribuyen a darle una gran fuerza creadora al cuadro.
Pretende sensibilizar, buscar una reacción en el espectador y lo consigue. Nos preguntamos, qué le pasa a su personaje, qué busca, de qué huye, por qué se abraza a sí mismo, por qué ignora que cerca de él está la luz, esa luz que no consigue ver por estar abstraído en sus pensamientos, en sus dudas, en sus miedos, en sus emociones, las mismas que con mucha habilidad nos las transmite, recreando un estado de ánimo en su desnudez más pura.
Prejuzgar la técnica, la configuración o la perfección de los elementos, es inútil, el sentimiento es avasallador, arrolla a la mirada, que no hay formas, ni estética que recree mejor una emoción que el mismo sentimiento.
Felicitaciones a este pintor de emociones que pinta con el corazón, para encontrar arte donde es difícil reparar, donde todos pasan de largo.
Esta obra despojada del artificio, de lo superfluo, no nos distrae con cantidad de elementos innecesarios, vasta una habitación vacía que le presta al personaje un rincón para hacer un ovillo su desnudez, para aislarse de lo exterior, para abstraerse en su mundo, en una actitud ensimismada de aflicción, o quizá retrotrayendo su fuero interno a su mundo primitivo, germinal, de ahí, que busca la posición fetal, para encontrarse así mismo, volviendo al origen, a la postura inicial en la que estamos cuando nacemos, para ordenar el laberinto al que le han conducido sus pensamientos, sus pesares y sus tormentos.
La destreza en el manejo de los elementos nos revela que el pintor tiene oficio, de ahí, que atrapa sin tanta parafernalia un estado de ánimo con tres colores; pero acapara nuestra atención la atmósfera en la que el personaje ancla su mundo, no dejando indiferente al espectador el hecho de estar sentado en el suelo cabizbajo, atrapado en su tristeza, sus preocupaciones y su vergüenza, abstraído del entorno, que no repara que su refugio, la habitación que le sirve de universo espacial, tiene una salida que está a mano, con una luz que se ofrece, recreando el verde esperanza, el esplendor del amarillo oro y la paz en el azul celeste, colores que resplandecen ajenos a su mirada.
Felicitaciones al pintor por su excelente trabajo, exhortándole que siga haciendo florecer en su pincel lo esencial, las emociones del ser humano.
Al menos nos queda siempre la esperanza de una puerta a la luz...
Expresionismo puro y duro.
Es un pintor que a través de estas representaciones donde un ser desvestido y de longitud escueta se esconde, camina en silencio, etc., en universos vacíos, nos quiere desvelar la indigencia, el terror y la soledad a la que se ve sometida la naturaleza humana.
Las gamas cromáticas modelan esa dramaturgia hasta imprimirle la fuerza necesaria para dotar a la imagen de su auténtica medida y dimensión, pues ese color y esa luz forman parte del caleidoscopio que se cierne sobre la tierra que es origen y vivencia de estos seres o, mejor, de este arquetipo de humanidad.
Obra en su conjunto muy interesante, alejada de los cánones estéticos expresionista europeos, pero que ofrece una singularidad en un medio en el que esta temática no se aborda bajo estos planteamientos. Y al mismo tiempo revela serenidad y equilibrio, no desmesura. Nos llega de puntillas, en silencio, pero al final nos deja su reflexión en la mirada con la que no dejará de evocarla.