Hola Juan Carlos.Es grato comprovar que algunos pintores busquen algo diferente.Lo tuyo lo és.Son personajes que aunque surrealistas expresan perfectamente los sentimientos humanos.Exposición original y perfectamente realizada.Te felicito.
gustavo zuritz
Hola Juan Carlos! una obra de estilo muy personal, me encanta ese personaje casi de plastilina y los vibrantes colores de tu paleta. Te felicito!
Gustavo
sonia VAKEIRO
Es una obra curiosa. Parecen desconocidos que se miran entre sí como si estuvieran desorientados o desconfiados. Todos tan parecidos, casi iguales, y en cambio cada uno tiene su propia personalidad. Es muy sugerente: te quedas mirándola preguntándote que pasa...
Rafael Arroyo Villemur
Las obras de Juan Carlos Carrasco me sugieren personajes traídos de civilizaciones remotas, antiguas pinturas egipcias, son personajes estáticos, solemnes, hieráticos ... sorprendidos como en una instantánea fotográfica y al mismo tiempo llenos de ternura e ironía.
Mis felicitaciones Juan Carlos por una obra tan sugerente y enigmática.
Rafael Arroyo.
Gregorio Vigil-Escalera AlonsoCrítica
Este planeta homínido en que nos introduce este pintor no deja de ser una una iconografía desde la distancia de lo humano. Es en nuestra condición humana en la que posa una mirada entre cariñosa y sarcástica, humorística y rigurosa, lúdica y vital.
Si esa colectividad, ya sea en grupo o individual, quiere configurarla como nuestro alter ego, seguramente está en lo cierto, pues en su desnudez y en su formulación figurativa planea y se perfila un imaginario, sólido y potente, que hace presente en nuestra retina y en nuestra mente un mensaje que se descifra plano a plano.
Y todo ello lo arropa con una plasticidad visual que está presente en la imagen del cómic o en distintas propuesta audiovisuales que forman parte de nuestra vida cotidiana, pretendiendo con ello conseguir que la representación nos invite a una nueva forma de ver, a una estética más abierta a la conjugación de la imaginación con otros elementos, incluso infantiles, que le proporcionarán un marchamo de identidad y reconocimiento con nuestro ensueño del día a día.
En definitiva, ese objetivo de identificación lo llega a alcanzar, no hay duda, pues su obra, desnuda de toda aquello que no sirve, que es redundante, se nos hace muy cercana, nos dibuja nuestra contemporaneidad de seres humanos con sus dudas, sus alegrías, sus juegos y su tristeza.
Luz Sánchez
Me gusta el encuadre fotográfico y el trato de los volúmenes. Muy acertado que algunos tengan los ojos cerrados...
Gustavo
Mis felicitaciones Juan Carlos por una obra tan sugerente y enigmática.
Rafael Arroyo.
Si esa colectividad, ya sea en grupo o individual, quiere configurarla como nuestro alter ego, seguramente está en lo cierto, pues en su desnudez y en su formulación figurativa planea y se perfila un imaginario, sólido y potente, que hace presente en nuestra retina y en nuestra mente un mensaje que se descifra plano a plano.
Y todo ello lo arropa con una plasticidad visual que está presente en la imagen del cómic o en distintas propuesta audiovisuales que forman parte de nuestra vida cotidiana, pretendiendo con ello conseguir que la representación nos invite a una nueva forma de ver, a una estética más abierta a la conjugación de la imaginación con otros elementos, incluso infantiles, que le proporcionarán un marchamo de identidad y reconocimiento con nuestro ensueño del día a día.
En definitiva, ese objetivo de identificación lo llega a alcanzar, no hay duda, pues su obra, desnuda de toda aquello que no sirve, que es redundante, se nos hace muy cercana, nos dibuja nuestra contemporaneidad de seres humanos con sus dudas, sus alegrías, sus juegos y su tristeza.