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El dolor como fuente de inspiración en el arte
<span style="font-weight: bold;">El dolor como fuente de inspiración en el arte</span>
Cuando aparecen los expresionistas por primera vez, su mensaje era claro y conciso: ellos pretendían acabar con las representaciones de las emociones, de los valores del hombre, a partir de una visualización externa de la realidad (algo que en la práctica habían hecho por largo tiempo los impresionistas). Estos vanguardistas quisieron ir mucho más allá: apostaron por la distorsión de la realidad para representar una emoción, un sentimiento, una carencia afectiva, un dolor. Un dolor por sobre todas las cosas, pienso. Un dolor, qué concepto más subjetivo. Porque, ¿qué es un dolor?, ¿me significa a mí lo mismo que a otro le puede significar dolor?, ¿puedo siquiera entender el dolor de otra persona a partir de mis propias vivencias?, ¿existe una respuesta absoluta a estas preguntas?
No. Nos movemos en un plano en donde nada es verificable y en el que no hay respuestas absolutas. Relacionando esto último con el arte plástico, ¿cómo crear una imagen que genere la sensación de dolor en otros si partimos de la base que el dolor es subjetivo, de que es parte inherente de cada persona?
Se dice que arte y dolor de alguna forma están muy ligados. Un artista, necesariamente, tiene una especial sensibilidad para entender el mundo; la sensación del dolor como resultado de esta sensibilidad, pienso, le daría mayor libertad al artista. ¿Libertad para qué? Para encontrarse continuamente en algo así como un estado de embriaguez, en un estado en donde fluya, sin mayores inconvenientes, la inspiración.
por murialalu, en Arte y Cultura | 8 de Julio de 2007
Cuando aparecen los expresionistas por primera vez, su mensaje era claro y conciso: ellos pretendían acabar con las representaciones de las emociones, de los valores del hombre, a partir de una visualización externa de la realidad (algo que en la práctica habían hecho por largo tiempo los impresionistas). Estos vanguardistas quisieron ir mucho más allá: apostaron por la distorsión de la realidad para representar una emoción, un sentimiento, una carencia afectiva, un dolor. Un dolor por sobre todas las cosas, pienso. Un dolor, qué concepto más subjetivo. Porque, ¿qué es un dolor?, ¿me significa a mí lo mismo que a otro le puede significar dolor?, ¿puedo siquiera entender el dolor de otra persona a partir de mis propias vivencias?, ¿existe una respuesta absoluta a estas preguntas?
No. Nos movemos en un plano en donde nada es verificable y en el que no hay respuestas absolutas. Relacionando esto último con el arte plástico, ¿cómo crear una imagen que genere la sensación de dolor en otros si partimos de la base que el dolor es subjetivo, de que es parte inherente de cada persona?
Se dice que arte y dolor de alguna forma están muy ligados. Un artista, necesariamente, tiene una especial sensibilidad para entender el mundo; la sensación del dolor como resultado de esta sensibilidad, pienso, le daría mayor libertad al artista. ¿Libertad para qué? Para encontrarse continuamente en algo así como un estado de embriaguez, en un estado en donde fluya, sin mayores inconvenientes, la inspiración.
por murialalu, en Arte y Cultura | 8 de Julio de 2007
artistasdelatierra.com

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